Universidad Nacional de Lomas de Zamora

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jueves, 23 de julio de 2009

Sobre el film MEMORIAS DE ANTONIA

MEMORIA SOCIAL,
SÍNTESIS DEL SER SIMBÓLICO


Sobre “Memorias de Antonia”

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MEMORIAS DE ANTONIA
Guión y dirección: Marleen Gorris
Intérpretes: Willeke Van Ammelrroy, Dora Vander Groen, Els Dottermans
105' Holanda 1996

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RESUMEN ARGUMENTAL:

En una tranquila granja de la campiña holandesa, la nonagenaria Antonia comienza el último día de su vida. Tranquilamente acostada en su cama, hace memoria hasta el día, poco después de la Segunda Guerra Mundial, en que volvió al pueblo en el que nació. A partir de ahí, seguiremos su vida durante los cincuenta años siguientes, así como la de sus hijos y nietos.

Un día tras otro, el comportamiento independiente, inconsciente y algo excéntrico de Antonia y su familia se mezcla con la vida cotidiana del pueblo en que viven. La vieja granja se convierte en el hogar de personajes muy variados en los que el resentimiento inicial se convierte en tolerancia y, posteriormente, en amor.

Cuatro generaciones de mujeres en ambiente campesino y holandés, la construcción de una utopía feminista que deja afuera (prácticamente) al sexo masculino. Una crónica de sentimientos, costumbres, prejuicios y liberación, con anotaciones intimistas, humor, drama y una pizca de realismo mágico. Un universo dramático que se explica por la muerte y sus significados ocultos, mágicos. Oscar a Mejor Película Extranjera, y el título que afirmó la notoriedad internacional de la directora Gorris, una mujer a atender.

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MEMORIA SOCIAL, SÍNTESIS DEL SER SIMBÓLICO

En la medida en que transcurrimos el tiempo que es la vida, desde que nacemos hasta que morimos, en nuestra psiquis se acumulan selectivamente una gran cantidad de recuerdos.

Esta selección subjetiva y distorsionante, se puede enunciar al decir de Freud como “lo recordado que olvida y lo olvidado que recuerda”, ya que todo recuerdo encubre algo por un lado y por el otro lo muestra creando un enigma. A partir de la conservación de todas estas vivencias del pasado, cada sujeto, cada uno de nosotros, construye su historicidad, su identidad social e individual.

Para esta función, de construcción de la subjetividad, los seres humanos nos estructuramos desde un orden lingüístico: la sujeción al lenguaje determina toda nuestra existencia.

De toda esta enunciación resulta entonces indispensable la evocación que Sarah realiza de la vida de toda su familia, que excede a las cuatro generaciones femeninas que la precedieron, excede la granja en la que creció, excede al pueblo, comunidad a la que pertenece y donde se halla inscripta su identidad.

Seguramente, comprender el milagro de la muerte de su bisabuela, es el medio para incrustarse ella misma, como sujeto, dentro de la vida, y le permita entender, consecuentemente, el milagro de la sucesión de estaciones que configuraron para las cuatro mujeres (incluida ella misma) el paso del tiempo:

1º) Su bisabuela ANTONIA, volviendo a la casa de su infancia tras 20 años, muy a pesar de “llegar siempre tarde, como tu padre”, según el reproche agónico de su madre, ante la vuelta de la “hija pródiga” después de una partida fácilmente imaginada en momentos de juventud, como un síntoma de saludable deseo de construir su propia identidad social e individual, lejos de esa comunidad patriarcal con elementos de crueldad machista.

2º) Su abuela DANIELLE, alucinando características humanas en las imágenes míticas y populares, como forma de liberar los fantasmas de traiciones e injusticias que su madre albergaba, en una suerte de exorcismo inconsciente que desde sensaciones, emociones y expresiones estéticas se irían tornando en una suerte de catártico y maravilloso arte plástico.

3º) Su madre, Thérése, concebida a partir del deseo propio y exclusivo de su madre, y en ausencia de padre, refugiando su necesidad de tal en Dedo Torcido, el transmisor de las leyes, los conocimientos y generando en ella la necesidad de saber siempre más, colocando el motor fundamental de sus pulsiones de vida en el deseo de verdad, obtenido a partir de las ciencias y expresado a través de la música.

Tres generaciones de mujeres que conservaron esos fantasmas para Sarah, y que en su mente se convirtieron en la aceptación de un equilibrio natural entre la vida y la muerte, componentes únicos y necesarios para hacer de ella un ser con la capacidad de comprender y amar, un ser simbólico proveniente del interactuar de todos los miembros de la comunidad a la que está integrada. Una excusa, para darle la oportunidad a su bisabuela de desandar su propia historicidad, para así crear nuevos y múltiples caminos que seguir andando y andando y andando...

La directora Marlene Gorris, nos sumerge en el personaje central de Antonia que, llegada al final de su vida, con la serenidad de saber que ya “era suficiente”, comienza desde el final, a reconstruir la memoria que le es común a toda una comunidad campesina. Planificando ése último día de despedidas, se reencuentra con toda su historia vista desde el día de su regreso al pueblo natal después de 20 años de la partida y con su adolescente hija Danielle.

El filme nos introduce en un ambiente evocativo desde la mirada de una niña y utiliza esta visión infantil para potenciar los recursos cinematográficos, revistiendo las imágenes con un carácter plástico visual característico de los recuerdos infantiles y apelando a contundentes afirmaciones a través de la metáfora:

· Regresar a la “cuna de sus antepasados”, por “regresar al pueblo natal”.

· “Siempre queda algo de lo que crece algo nuevo”, haciendo referencia a la muerte como parte de un ciclo que se reitera incesantemente junto a la reproducción de la vida.

· “Las voces de los hombres atropellaban el silencio de las mujeres”, en alusión al rol sumiso de las mujeres de los granjeros y las actitudes abusivas de éstos.

Antonia y Danielle, llegadas con su temperamento urbano, se instalan en una comunidad que las acepta con la misma resignación que se acepta a un hijo deforme, como se tolera a las cosas horribles pero inevitables que suceden todo el tiempo.

El pueblo, constituido socialmente bajo una defnición de familia nuclear (tomando la categorización de Sprott), diferenciada en roles, en un ROL INSTRUMENTAL, masculino, de dedicación a las tareas y un ROL EXPRESIVO de femenina estabilidad, productora de hijos útiles para el campo, era un continente social no muy compatible con éstas mujeres que tenían la “extraña manera” de subsistir sin un hombre.

La pequeña Sarah, heredera ansiosa e inconsciente de la memoria de su bisabuela, se prepara para la internalización del acontecimiento que la llevará a ser parte activa de la sociedad. Este proceso de internalización constituye la base para la comprensión de los semejantes, para la aprehensión del mundo en cuanto realidad significativa y social.

La muerte de Antonia es el elemento verificador de las enseñanzas recibidas:

“Nada muere para siempre. Siempre queda algo de lo que crece algo nuevo. Entonces la vida empieza sin saber de dónde vino ni por qué existe. Porque la vida quiere vivir.”


Así había teorizado Antonia la explicación de la muerte a la pequeña Sarah, para luego comprometerse a avisarle el día que a ella le ocurriera. Así sucedió, y así se preparaba la pequeña, para asistir a ese milagro que revelaría ante ella un nuevo camino. Y así también sucedió: ésa muerte era la tesis de la enseñanza de su bisabuela. La muerte de Antonia implicaba el crecimiento de algo nuevo: la memoria del pueblo. Antonia, mientras vivió, fue testigo, ahora al morir, era la excusa para evocar a todas las vidas individuales y su permanencia en la historia popular. Antonia se estaba perpetuando, a través del relato de su nieta, junto a todos los demás sujetos con la carga evocativa de ella, pero desde la mirada de la niña Sarah. Sin duda, inscribir en la historia del pueblo, la historia de cada uno de sus habitantes, pero desde el relato de la pequeña (alguien que no los conoció, sino a través del relato de Antonia), generaba características míticas en cada uno de ellos, verificaba que de lo que queda, crece algo nuevo.

Es muy interesante destaca la manera en que Gorris presenta el papel de cada uno de los habitantes del pueblo. Si bien, la historia central sugiere que las generaciones sucesoras de Antonia son las que componen la historia del filme, son presentadas en el mismo nivel de importancia que las vidas y sucesiones familiares de los demás integrantes de la comunidad. Antonia es el “cronista” y Sarah la relatora, y cada uno en el pueblo tiene un rol especial por el cual la comunidad es sostenida. Esto se explica sobre la base de una sociedad en la cual objetiva y subjetivamente todos saben quién es cada uno y quiénes son los otros, las identidades se reconocen con facilidad. La realidad subjetiva es mantenida y transformada salvaguardando cierto grado de simetría con la realidad objetiva. Es una sociedad simple que, a pesar de haber sufrido situaciones de crisis, las supera permanentemente dado un equilibrio de su estructura interna.

Otro detalle digno de atención, es la modalidad en que los personajes-roles habitantes de la campiña, componen arquetipos o bien, expresan diferentes aspectos y síntomas propios de una estructura psíquica. El pueblo mismo es un organismo viviente, se comporta como un sistema y se diferencian en él procesos provenientes de un mismo aparato generador en el que se reconocen distintas líneas conductoras de ideas, representaciones y/o síntomas, según el siguiente esquema central:


EL CASO DE MADONNA Y EL PROTESTANTE

Dos almas solas y unidas por un mismo deseo imposibilitadas de acercarse mutuamente por los prejuicios superestructurales (Super-Yo): Él protestante, no podía relacionarse con ella católica (inalcanzable). Ella de nombre Madonna (de significado “virgen” en lengua italiana), llama a su amado que es tan inalcanzable como la luna. Después de la muerte de ella, él, tomando su lugar, siguió aullándole a la luna por un breve tiempo, hasta que murió, según el pueblo “la siguió por costumbre”. Antonia los sepultó juntos con el siguiente epitafio: “Nunca compartieron una mesa, ahora comparten una tumba”, sellando con este acto en el pueblo el mito de la “loca Madonna”.

Este caso es enormemente rico para el análisis: el protestante se enfurecía cada vez que Madonna aullaba a la luna (sin duda por recordarle a él, su indecisión de responder al “llamado”), sin embargo cuando Madonna muere, él intenta hacerla perdurar heredando el síntoma de ella (el aullido a la luna, el llamado).

Ella había tomado a modo de síntoma histérico el “llamado” (aullido), y a su muerte, el pueblo la certifica como “muerte por decepción” (ausencia de respuesta al llamado).

Toda esta sintomatología, Gorris la recrea en el lenguaje de la metáfora.

Hay otros personajes que tienen gran importancia en la historia, como componentes de esta entidad que conforma la comunidad: unos por su violencia son los desencadenadores de crisis que hacen evolucionar, a partir de la superación, a la comunidad de conjunto. Otros, como el caso de “Dedo Torcido” que tienen una importancia central para el aprendizaje que realiza la línea descendente de Antonia y que personifica a la pulsión de muerte en su máxima expresión. La contradicción que lleva a Dedo Torcido a tomar la decisión final del suicidio, es precisamente el nacimiento y posterior desarrollo subjetivo de Sarah. La más pequeña de la línea familiar ha heredado todo el desarrollo de sus antecesoras y, aceptada la premisa de su bisabuela “la vida quiere vivir” hace que el educador de las mujeres que la precedieron, no pueda enseñarle nada a ella. Él, obviamente, ya no puede aprender de la vida que ella podría haberle enseñado. Según Novak y Gowin, para aprender el significado de cualquier conocimiento, es preciso dialogar, intercambiar, compartir. Cuando Dedo Torcido se encontró con un “educando” del cual no podía tomar ni compartir nada (él era insensible a la pulsión de vida que Sarah representaba) dejó de tener motivaciones para seguir viviendo.

Desde los planteos de Levi-Strauss, en un determinado momento (mítico) se produjo un “pasaje de la naturaleza a la cultura”, dando por resultado en la condición humana un pasaje del hombre de “producto biológico” a “ser simbólico”, definiéndose al ser humano como un producto de la cultura.

Desde esta perspectiva, Memorias de Antonia nos muestra cómo se produce ése ser simbólico y cuáles son los acontecimientos que vive una comunidad sencilla para, a pesar de sus elementos contradictorios, evolucionar. Desde los recuerdos primeros de Antonia, en donde la mujer retardada mental (Dedee) era violada por su propio hermano, con la naturalidad de considerarla una “bestia” pero de condición “femeninamente sólida” y con el silencio cómplice y temeroso de su propia madre, hasta la decisión del nacimiento de Sarah, cuya madre no podía ocuparse de ella, ni siquiera consideraba motivador la experiencia de ser madre, mucho camino había recorrido la sociedad granjera.

La primera contradicción vivida por el pueblo, la de aceptar a Antonia con su hija adolescente de regreso, a pesar de su mentalidad urbana y “desprejuiciada” fue el primero de un sinfín de obstáculos que el grupo social debió vencer y venció para comenzar un aprendizaje madurativo, cognoscente, de adaptación y acomodación al entorno y de superación como efecto de un proceso creativo.

En este caso, el producto de “Antonia’s line” (tal el nombre original del filme), es decir, de la línea constituida y perpetuada a partir de Antonia, culmina con Sarah como efecto. La memoria social se convierte en el objeto moldeado por las pequeñas manitas de Sarah, garabateando poemas dedicados a sus seres queridos, en donde les dice “qué suerte que no has muerto, cuando lo hagas te extrañaré mucho, y qué suerte que, por no haberte muerto, te lo pueda decir ahora“.

En última instancia, Antonia, Danielle, Thérése, Sarah, Madonna, Dedo Torcido, Dedee y todos los demás, son componentes de un mismo ser nacido y permanentemente regenerado, y registrado por todos gracias a la conciencia social, encarnada en el ser simbólico, en la esencia de todos nosotros, desde la campiña holandesa, hasta Buenos Aires.

Sobre el Film GABY, UNA HISTORIA VERDADERA

Parálisis Cerebral Infantil (PCI)

Sobre el film
GABY, UNA HISTORIA VERDADERA

RESUMEN ARGUMENTAL:

A pesar de la parálisis cerebral que sufre desde su nacimiento, Gabriela Brimmer tiene una inteligencia sobresaliente. Gaby es hija de una familia de europeos, refugiada en México después de la guerra. Con mucho empeño será capaz de aprender a utilizar su pie izquierdo para escribir a máquina, comunicarse con el mundo exterior, obtener un título universitario y convertirse en una importante poetisa.
Guión basado en la autobiografía (elaborada junto a la escritora Elena Poniatowska)

FICHA TÉCNICA:

Título original: Gaby: A True Story
Año: 1987
Duración: 105 min.
Origen: USA - México
Dirigida por Luis Mandoki
Guión: Michael Love, Luis Mandoki, Martín Salinas

REPARTO:
Liv Ullmann .... Sari
Norma Aleandro .... Florencia
Robert Loggia .... Michel
Rachel Chagall .... Gaby (as Rachel Levin)
Lawrence Monoson .... Fernando
Robert Beltran .... Luis
Beatriz Sheridan .... Fernando's Mother
Tony Goldwyn .... David
Danny De La Paz .... Carlos

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1.La película: relato de la historia de Gabriela Brimmer.


"Yo no sé caminar
sé volar..."


El film narra la historia de la escritora mexicana Gabriela Brimmer (1947-2000).
Gaby era hija de Sari y Miguel Brimmer, emigrantes suecos de origen judío que ya habían tenido un niño perfectamente sano.
Gracias a la tenacidad de Sari y la buena disposición de Miguel, que siempre trató a su hija con normalidad, hasta casi los 3 años de edad de la pequeña, la familia había recurrido a todos los centros de rehabilitación nacionales y extranjeros. Su posición económica así lo permitía como también el poder tener en su casa personal de apoyo para el cuidado de la niña. Pero aún así, no lograban que Gaby pueda establecer una comunicación con el mundo exterior.
En esas circunstancias irrumpe en la vida familiar la llegada de una nueva empleada doméstica, Florencia, quien será la que logre que Gabriela comience a relacionarse con su entorno. Viendo que la niña podía mover su pie izquierdo, ideó el diseño de un tablero con el alfabeto y, niña y niñera, pudieron aprender a leer y a escribir. A partir de entonces Florencia fue más que el asistente permanente para su cuidado convirtiéndose en su intérprete y compañera en todas las instancias de su vida.
Gaby, que no tenía ningún impedimento intelectual, demostró rápidamente ser una persona sensible y de gran inteligencia.
Con la lucha de su familia, que no podía rehusar la insistencia de Gaby por perfeccionar sus conocimientos y acceder a los derechos de todos, más la incondicionalidad de Florencia, logró integrarse a la escuela pública y más tarde a la universidad.
La película relata conmovedoramente los conflictos afectivos a los que se ve expuesta Gaby, teniendo en cuenta que su discapacidad es sólo física, por lo cual sus pensamientos y sus sentimientos, su ser emocional y psíquico, tienen todos los requerimientos de cualquier persona normal, frente a la contradicción de un cuerpo que no puede actuar en consecuencia y la reacción que genera en su entorno dicha paradoja.
Es impactante la escena en la cual, en plena edad del amor, la pasión y la rebeldía (y los deseos de independencia), Gaby y Florencia llegan a una crisis que termina en que ésta última la deje sola en un auto, en medio de la calle y del desamparo, demostrándole que si bien tiene muchas capacidades, debe asumir su discapacidad y la condición imprescindible de un apoyo para su vida.
Su sensibilidad y su amor serán canalizados recién hacia sus 30 años de edad, cuando decide adoptar a una niña, Alma Florencia.

2. Diagnóstico de la Parálisis Cerebral Infantil. Etiología y pronóstico.

La parálisis cerebral (PCI) es un trastorno neuromotor, un desorden del movimiento o la postura debido a una lesión o a un defecto del cerebro inmaduro que imposibilita un eficaz intercambio de información entre éste y los músculos, interfiriendo en el crecimiento y la maduración del niño. Si bien no es evolutiva, es fundamental el diagnóstico precoz y la intervención en estimulación temprana para lograr la mayor adaptación del niño a sus posibilidades y el mayor desarrollo de sus capacidades.
La lesión se produce durante el período de desarrollo del Sistema Nervioso Central, por lo que puede identificarse desde la etapa pre-natal hasta los dos años de edad aproximadamente. A esa edad el sistema nervioso central ha completado su fase de desarrollo y lo que pueden producirse son encefalopatías.
Se observan distintos tipos de PCI, de leves a severos, que se clasifican de acuerdo a diferentes criterios, por ejemplo, la calidad del tono muscular o el área corporal afectada, etc.
Según estadísticas, en la actualidad se suele diagnosticar PCI en el niño de alrededor de 18 meses de edad y muchas de las causas que producen la lesión del sistema nervioso central son prevenibles. Algunas de ellas son: infecciones durante el embarazo (rubeola, toxoplasmosis), insuficiencia del feto para recibir oxígeno, asfixia durante el parto y nacimiento, enfermedades de la sangre, incompatibilidad del factor RH con la madre, ictericia grave, defectos congénitos, meningitis, etc.
En el caso de Gaby, el origen de la PCI fue la incompatibilidad sanguínea con su madre. El diagnóstico se realizó tardíamente y, si bien la PCI no necesariamente cursa con retardo mental, los médicos le pronosticaron que las deficiencias motoras implicarían muy posiblemente las deficiencias cognitivas e intelectuales.
El film destaca que el nivel socioeconómico y cultural de la familia Brimmer, sumado a su calidad humana y amor de padres, fueron factores que impidieron que tal prognosis impactara de forma determinante. Las expectativas que se producen ante el nacimiento de un hijo en la familia contrastan fuertemente con el diagnóstico de una discapacidad y las sensaciones de duelo y tristeza que sobrevienen hacen necesaria la intervención a nivel familiar.
Sari y Miguel no se resignaron al diagnóstico, lo que permitió la posterior integración de Gaby.

3. Constitución de la subjetividad.

Desde un punto de vista psico-biológico podría definirse a un niño recién nacido como a un “cachorro humano”. Es un ser humano en cuanto a su estructura fisiológica y anatómica que implica una serie de potencialidades aún no desarrolladas.
A diferencia de otros animales, este “cachorro humano” no puede valerse por sí mismo, necesita de una dualidad para desarrollarse en todo sentido, físico y psíquico. Depende de un “otro” humano para constituirse en la característica esencial de la especie: el ser social, y para este cometido, para reconocer al “otro”, es imprescindible poder comunicarse, teniendo en cuenta que las experiencias motoras iniciadas desde el primer contacto físico, son el punto de partida de una sucesión espiralada de nuevos conocimientos que se adquieren en este intercambio afectivo comunicacional.
En el caso de las PCI, que implican una deficiencia en la capacidad motriz del niño, el conocimiento del mundo exterior en las primeras fases del desarrollo se ve dificultado, necesitando de diversas estrategias terapéuticas que por un lado promuevan la plasticidad cerebral para lograr nuevas conexiones neuronales, mientras por otro lado estimulen las áreas comunicacionales que den forma psíquica a la experiencia física.
Como en otras discapacidades, éste es un trabajo conjunto con el entorno, central e inicialmente la familia y en diversos casos, conocidos o no, aparecen ejemplos de esta necesidad:
“Todos ustedes han escuchado cómo una pequeña palabra pronunciada con las señales de los dedos de las manos de otra persona, cómo un rayo de luz nacido en otra alma llegaron hasta la oscuridad de mi mente y pude hallarme a mí misma, hallar el mundo, hallar a Dios. Y ahora puedo trabajar por mí y por los demás, porque mi maestra pudo entenderme y pudo irrumpir a través de la oscuridad, la prisión del silencio en que me encontraba”..
Así describía la escritora Hellen Keller -en un fragmento de un discurso pronunciado con la finalidad de reunir fondos para la Asociación Norteamericana de Ciegos- cómo fue la experiencia que la introdujo al aprendizaje de la lengua. Explica con una inmejorable metáfora el estado de oscuridad y silencio en el que estaba inmersa por la ceguera y la sordera que padecía desde los dos años de edad, y el encuentro con el mundo y con ella misma (como parte de un mismo proceso) en el que devino luego de adquirir una forma de comunicación.
Asimismo, una docente especial entrevistada para la confección del presente trabajo, relató la experiencia con un niño de seis años de edad, con PCI, que no había recibido tratamiento hasta el momento, y del cual se especulaba que no cursaba con trastornos psíquicos, a pesar de mostrar conductas autistas en tanto que no tenía comunicación con el mundo exterior y no había desarrollado un lenguaje. La maestra, imposibilitada de lograr contacto afectivo con el niño experimentó reiteradamente por varias semanas diversas rutinas lúdicas con la motricidad de la única área topográfica que el niño parecía disponer, su mano izquierda. Cuál fue la sorpresa -motivación, alegría- cuando luego de un tiempo de repetición de rutinas, el niño espontáneamente con su mano le dio una mañana la bienvenida con un “piedra, papel y tijera”....
En el caso de Gaby fue fundamental el apoyo de Florencia, no sólo por su asistencia para el cuidado, sino por la creatividad para diseñar un sistema de comunicación que utilizara su pie izquierdo, único sector voluntario de su cuerpo.

4. Apoyos.

En el análisis general de discapacidades, y específicamente definiendo retardo mental, se encuentra la clasificación de distintos niveles e intensidades de apoyos que requieren las personas con minusvalía o discapacidad.
Se entiende por apoyos, a los recursos y estrategias que se pondrá a disposición de la persona con RM, que promuevan un mayor grado de integración a la sociedad, potenciando las capacidades del sujeto y compensando las dificultades que se identifican en la interacción con el entorno social. En su descripción se tiene en cuenta su duración temporal y su intensidad, entendida en los niveles de complejidad interviniente.
En el caso de Gaby, que cursa una PCI -sin retardo mental- de características espásticas y cuadripléjicas, son requeridos los apoyos de tipo extenso y generalizado desde todas las fuentes: personales y tecnológicas. Florencia es una acompañante permanente que sostiene la relación de todas las áreas de la vida de Gaby con su entorno, desde la tarea de “intérprete” hasta la de asistirla corporalmente en todas las instancias: proveer su alimento, su higiene y la interacción física con los demás.

5. Problemática educativa y social.

Las personas que poseen discapacidades con trastornos motores requieren necesariamente de una serie de adaptaciones ambientales para su integración a los diversos ámbitos de la vida.
Inicialmente, Gaby necesitó de una institución escolar que le permitiera, no sólo ingresar con su silla de ruedas, sino también con su asistente permanente, Florencia.
Hoy, en México, hay instituciones que le rinden homenaje a su lucha por la integración educacional -llevan su nombre- y Sari y Miguel debieron golpear muchas puertas pedagógicas hasta encontrar un escuela secundaria pública que accediera a integrar a Gaby a sus aulas. Su educación superior también se vio muy dificultada por las imposibilidades de acceso edilicio.
A mitad del siglo XX, cuando Gabriela cursaba estudios en la escuela especial, notó que las exigencias y contenidos no tomaban en cuenta las capacidades de los estudiantes sino todo lo contrario, sus discapacidades. Su compañero y primer relación amorosa fue quien le hizo notar que la escuela no cumplía una función formativa sino que era una especie de “premio al esfuerzo” en donde no se impartía el conocimiento para integrarse sino para sostenerse en la sociedad pero en un lugar de aislamiento. De hecho el instituto de educación especial sólo contaba con nivel inicial y los títulos obtenidos en la escuela especial no eran válidos para la continuidad en la escuela general pública.
La estructura pedagógica se correspondía con la estructura social en tanto los mecanismos de integración que se proveyeran a las personas con discapacidad no estaban direccionados hacia la autonomía -en la mayor de las posibilidades que cada sujeto pudiera desarrollar- sino a permanecer en la dependencia, bajo control. El caso testigo es el de su compañero Fernando, hijo de una mujer de buena posición social y económica que había estructurado toda su vida en ese vínculo. Fernando se mantenía integrado a nivel formativo a la vida social en tanto no saliera de ese círculo. El film muestra, en contraste con la familia de Gaby que no sólo acompañaba sus inquietudes y motivaciones de integración sino que las motorizaba, cómo la madre de Fernando pone límites que indudablemente están relacionados con su propia experiencia de aceptación de un hijo con PCI y su propia neurosis de características edípicas.

6. Conclusiones.

“Gaby, una historia verdadera”, no sólo muestra una historia de una persona con PCI y la lucha por su derecho a una vida digna.
El cine, como expresión cultural, refleja miradas, desnuda paradigmas, abre caminos alternativos a las ideas y en algún sentido, el más social sin duda, también educa.
En lo que hace referencia a las discapacidades, y particularmente a la parálisis cerebral, hay muchísimas películas que cuentan historias desde distintas perspectivas: biográficas, dramáticas, con pretensiones ejemplificadoras, comedias muy acertadas que apuntan a la integración naturalizando el hecho de la discapacidad, ironías en el caso de varios films que utilizan la simulación de PCI por alguno de sus protagonistas para la obtención de algún fin, etc., pero el caso de Gaby es especialmente interesante porque centra su eje en la combinación de dos puntos esenciales:
1º la problemática de la normalización-integración
2º y el conflicto cuerpo-mente que debe intervenir como un “todo” sobre dicha problemática.
La historia de Gaby también pone al espectador a mirar desde el otro lado: la relación del entorno ambiental y social con la persona con discapacidad, los conflictos de quienes brindan apoyo y las distintas alternativas que devienen de los vínculos que se generan con el individuo que padece discapacidad.
Muchos de los relatos cinematográficos con respecto a la PCI tienden a acercar al espectador al sujeto con discapacidad desde la compasión o de hacerlo mirar desde la piel del protagonista. Se pretende hacer padecer a una persona sin discapacidad, de todos los sufrimientos de una persona con discapacidad, como si fueran psiquismos comparables. Lo original de “Gaby....” es que logra acercar al observador al problema de la discapacidad sin tener que “imaginarse” una discapacidad en sí mismo, sino desde el propio lugar de cada uno. Así, la historia de Gaby es la historia de Sari, de Miguel, de David, de Florencia, de Fernando, de Carlos y de Luis, de discapacitados o no, es decir de una sociedad, porque Gaby se presenta como un personaje que tiene conflictos internos afectivos y emocionales tan humanos y comunes como los de cualquiera. Su discapacidad no hace diferentes sus angustias, ni sus deseos, ni sus alegrías, sin embargo hace que los que se vean diferentes a lo común sean las conductas de quienes conforman su entorno.
Quizás la mejor conclusión que brinda el film es la de que la clave para la integración de una persona con discapacidad es la eficacia de los apoyos personales-ambientales, y se refleja centralmente en el personaje de Miguel, el padre afectuoso que tiene una hija con discapacidad. Ese hecho no hace que él la trate diferente. Lucha por que su hija obtenga lo que desea, como lo hace por su otro hijo, y con su equilibrio, equilibra a cada uno en su lugar. Actúa como un agente homeostático. Miguel simboliza los mejores valores humanos, seguramente utópicos, ideales, pero hacia el que la sociedad occidental debiera ponerse en marcha.

UNLZ - Facultad de Ciencias Sociales - Carrera de Psicopedagogía


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Cristina Echegaray



cristinalaprofe@outlook.com





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